Cada cifra viene de un registro oficial: los presupuestos, auditorías, agendas y avisos de las 14 ciudades del Valle, datos del Censo de EE.UU., del FBI, registros del estado de Texas o del Pentágono. Cada dato lleva un enlace a su fuente — la etiqueta documento oficial te lleva al original.
Usamos inteligencia artificial para leer documentos largos y explicarlos en lenguaje sencillo, en inglés y español. Nada se publica hasta que curlyphries entra a la fuente, verifica la información y la confirma. Cada resumen de IA está marcado como tal, con el aviso de contrastarlo contra el original.
Antes de publicar una cifra extraída por IA, el sistema confirma que ese número aparece literalmente en el documento fuente. Si no aparece, no se publica. La insignia cifra verificada en la fuente significa que pasó esa prueba.
Este sitio presenta el registro público, no veredictos. Cuando algo no es público — como los tiempos de respuesta de la policía — lo decimos, y explicamos cómo pedirlo bajo la ley de Texas.
La página de Historia usa tres fuentes públicas: los archivos de estimaciones de población del Censo de EE.UU. (1990 a hoy), los datos que la propia policía de cada ciudad reporta al FBI — oficiales y delitos, desde 1990 — y los pagos mensuales de impuesto sobre ventas del Contralor de Texas (el registro en línea empieza en 2013). Un año que una agencia no reportó completo queda en blanco, nunca se adivina. Lo único que calculamos son las tasas por cada 1,000 residentes: delitos del FBI divididos entre la población del Censo, y lo decimos donde aparecen. Cada cifra es revisada y confirmada por curlyphries contra la fuente.
Los errores que encontramos se corrigen y quedan anotados con fecha en el registro de correcciones: qué decía, qué dice ahora y por qué. Nada se borra en silencio.